Sí. Para que te salgan dos niños tan encantadores como estos. Si fueran mayores de edad les invitaría y no desentonarían con nosotros... El de atrás (mi preferido, ¡claro!) sobre todo.
martes, enero 16, 2007
lunes, enero 15, 2007
MuchaEnvidia
Llevo tiempo queriéndoos contar por qué me debato entre el odio y la admiración más profunda hacia este tipo que veis
llamado Dani Landa, amigo de mi hermana que se ha convertido en amigo mío, y por extensión sus dos compañeros.
Son los protagonistas de la expedición de Muchoviaje, una agencia de viajes por internet que ha financiado la segunda
locura de este hombre. Hace como 6 años hizo El Viaje de los Tres Océanos: una travesía de tres meses que le llevó en coche de Palencia a Singapur. No contento con eso, lleva todo este tiempo maquinando el siguiente proyecto. Dar la vuelta al mundo en coche, e igual que en aquella primera intentona, hacer reportajes (es la primera vuelta al mundo grabada), conexiones, conseguir patrocinadores que hicieran sostenibles esos dos años de viaje. Os dejo todos los enlaces para que muráis de tiña como yo soñando apoltronada lo "imposible".
Eso es saber qué se quiere y lo demás tonterías. Buen buscador del 8 tumbado, sí señor. Hala, que os crezcan los colmillos.
llamado Dani Landa, amigo de mi hermana que se ha convertido en amigo mío, y por extensión sus dos compañeros.Son los protagonistas de la expedición de Muchoviaje, una agencia de viajes por internet que ha financiado la segunda
locura de este hombre. Hace como 6 años hizo El Viaje de los Tres Océanos: una travesía de tres meses que le llevó en coche de Palencia a Singapur. No contento con eso, lleva todo este tiempo maquinando el siguiente proyecto. Dar la vuelta al mundo en coche, e igual que en aquella primera intentona, hacer reportajes (es la primera vuelta al mundo grabada), conexiones, conseguir patrocinadores que hicieran sostenibles esos dos años de viaje. Os dejo todos los enlaces para que muráis de tiña como yo soñando apoltronada lo "imposible".
Eso es saber qué se quiere y lo demás tonterías. Buen buscador del 8 tumbado, sí señor. Hala, que os crezcan los colmillos.
Peluseros
Foto y vídeo. Porque me han caído bien en este lunes. Cortesía de El Ilustre Dieguno. A ver si os gusta también, es una tontería.miércoles, enero 10, 2007
Descodificador said (bis)
La televisión lleva años tratando de ser un instrumento de entretenimiento, pero se ha convertido en un feroz electrodoméstico incapaz de dar buenas noticias. Salvo raras excepciones, es una máquina de transmitir dolor y daño, de manipular, de mentir, de hacer espectáculo con lo peor del ser humano.El 'post' de hoy no es una defensa de la lectura y una patada a la televisión. Es una reflexión sobre la violencia y sobre cómo las historias sobre la maldad humana pueden envilecerte o hacerte mejor.
La violencia es una de las patas de la mesa televisiva actual (las otras son el fútbol, el amarillismo y la información-manipulación). Una pata recia como bate de béisbol que distribuye sus golpes de maneras muy diferentes. Las películas de Stallone son una anécdota. Resulta mucho más dañino el sadismo con que programas que supuestamente sólo quieren entretener e informar se recrean en la actualidad negra. O todos esos espacios que juegan con la violencia moral, ese cruel ensañamiento con que maltratan a personas en inferioridad de condiciones (económicas o intelectuales) en entrevistas y reportajes de programas del
corazón.
Y dice verdad. Y si le hubieran oido en nuestra santa UNAV, le habrían besado sin pensarlo.
martes, enero 09, 2007
No more Home Sweet Home
Las fotos que vienen a continuación quizá puedan herir vuestra confianza en el hogar. Porque prueban que digo verdad cuando os explico que me pusieron a dormir en un colchón tirado en el suelo del despacho de mi padre. Porque conseguirán que vosotros también sintáis el suelo temblar bajo vuestros pies, los cimientos resquebrajándose.


No more Home Sweet Home. Así es, queridos com-apátridas. Sábanas viejas, colchón bautizado en mi casa hace años como "Huesos de Viejo" -¿por qué será?- y encajonamiento entre sofas antiestéticos, mesa y... puerta de terraza por la que entraba el ambiente invernal de la ciudad.
Y para colmo (porque hay más, chicos) la razón es que mis sobrinos hacen ruido y tienen que utilizar mi habitación! Unido a que ni siquiera tenía armario para la ropa -tenía que guardarla en el del hall donde se cuelgan los abrigos de los invitados-; y a que me regalaron una maleta...
me hace creer que intentan decirme algo.
(por cierto que sí, la decoración es horrorosa. y yo qué puedo hacerle)


No more Home Sweet Home. Así es, queridos com-apátridas. Sábanas viejas, colchón bautizado en mi casa hace años como "Huesos de Viejo" -¿por qué será?- y encajonamiento entre sofas antiestéticos, mesa y... puerta de terraza por la que entraba el ambiente invernal de la ciudad.
Y para colmo (porque hay más, chicos) la razón es que mis sobrinos hacen ruido y tienen que utilizar mi habitación! Unido a que ni siquiera tenía armario para la ropa -tenía que guardarla en el del hall donde se cuelgan los abrigos de los invitados-; y a que me regalaron una maleta...
me hace creer que intentan decirme algo.
(por cierto que sí, la decoración es horrorosa. y yo qué puedo hacerle)
viernes, diciembre 22, 2006
sábado, diciembre 09, 2006
Purple-no-weekend
El Pájaro está en el horno
Pañales y vuelta a la vida bloggera
He sido madre durante casi una semana, y ¿qué conclusiones saco? 1) Que como institutriz decimonónica no habría tenido precio; 2) que, al mismo tiempo, mis hijos (si van a existir) estarán desquiciados los pobres: bailes raros, juegos absurdos, música todo el rato, tocada de narices...; 3) que como alguien toque un pelo a mi sobrina le mato.
Además, cuando uno está solo le da tiempo para pensar mucho en todo. Good friends we've had, good friends we've lost que diría Bob. Historias de siempre y novedades más y menos placenteras. El miedo a cagarla como siempre.
Y más allá de eso, a lo que siempre vuelvo periódicamente, la lucha contra el asentamiento en una vida que si no lo es, debería ser mínimamente parecida a lo que imaginábamos. Aunque, como ponía en un post que no llegué a publicar, parece que el mundo es una jodida gymkhana, una carrera de obstáculos en la que hay que estar prevenido para la próxima trampa, en lugar de ser todo lo contrario.
Blablabla.
Sr. B, este blog ha vuelto a ser inteligible para volver también a ser el Diario de una Ñoña.
je.
Además, cuando uno está solo le da tiempo para pensar mucho en todo. Good friends we've had, good friends we've lost que diría Bob. Historias de siempre y novedades más y menos placenteras. El miedo a cagarla como siempre.
Y más allá de eso, a lo que siempre vuelvo periódicamente, la lucha contra el asentamiento en una vida que si no lo es, debería ser mínimamente parecida a lo que imaginábamos. Aunque, como ponía en un post que no llegué a publicar, parece que el mundo es una jodida gymkhana, una carrera de obstáculos en la que hay que estar prevenido para la próxima trampa, en lugar de ser todo lo contrario.
Blablabla.
Sr. B, este blog ha vuelto a ser inteligible para volver también a ser el Diario de una Ñoña.
je.
martes, noviembre 14, 2006
Killer Queen
miércoles, noviembre 08, 2006
Descodificador said
Iker Jiménez es un monstruo. (...) Un monstruo y una mina para los comentaristas de televisión, puesto que no es muy normal que alguien sea capaz de dedicar media hora de televisión al hombre del saco sin partirse las costillas de risa.
Iker Jiménez lo hizo. "Les confieso que muchas noches he soñado con esta escena: un hombre de aspecto patibulario pasea por Almería con los restos de un niño de siete años metidos en un saco... historia cruda y real como la vida misma", dijo sin inmutarse. "No conviene burlarse", continuó, "del hombre del saco". Pues yo me voy a descojonar, si me lo permiten.

Este hombre es mi nuevo ídolo. Hay que ser un tipo valiente para decir esas cosas (hombre de aspecto patibulario, por ejemplo, es lo más) y salir a la calle tan tranquilo después.
lunes, octubre 23, 2006
Cal(M)exico

Y otro gran concierto el sábado. Aunque sigo preguntándome qué tienen estos hombres con México. Y cierta opinión autorizada lo achacaba a ser "rock de frontera". O borderline, término con el que yo me manifesté efusivamente en desacuerdo.
El caso es que Calexico consiguió que lo pasáramos bien. Unas dosis de guitarras, algo de trompeteo más pachanguero, invitaciones de "lujo" que pusieron una notita de color al concierto en su línea fronteriza para gran alegría de los melendis allí reunidos, y en definitiva un sonido potente, equilibrado, divertido y de calidad. Y mira que yo tenía a La Riviera como un sitio para resignarse a un sonido regular...
¿Envidia? Haber venido.
martes, octubre 10, 2006
Verdad Risible

Como ya he podido observar en otros ámbitos que se quieren artísticos, en éste se cultiva con facilidad un paradigma de creador o emprendedor solitario, excéntrico, egoísta, políticamente incorrecto, ordinario de modales, que no da nada a nadie (ni siquiera un poco de urbanidad) porque toda su emotividad, su sensibilidad, está enredada en las teclas de un piano, en las cuerdas de su instrumento o en el negocio que tenga entre manos.
Sabino Méndez (sí, tu primo, primo)
El amigo Méndez no descubre la Luna, pero desde luego qué fácil es dejarse encandilar o engañiflar (sí, engañiflar, que es mucho peor) por esa pose. No, no. (y se añade gestecito denegador con el codo y dedo índice bien estirados en frente de vuestras narices)
jueves, septiembre 14, 2006
Y esto es mucho más. MUCHO MÁS.
Además otras cuatro promos que ellas solitas me los han puesto de punta. Y los pelos también.
http://www.youtube.com/watch?v=dRux0v7PWtg
http://www.youtube.com/watch?v=II1vH797UYY&NR
http://www.youtube.com/watch?v=As0ExfvndUk&NR
http://www.youtube.com/watch?v=Fi3Dv58yEPE&NR
viernes, septiembre 08, 2006
Caspa
jueves, agosto 10, 2006
Mi sueño de anoche
Angustioso. Húmedo -no penséis mal, nononono-, ha sido terrible:
Mi hermana mayor y yo estábamos en una playa, con su hija mayor y un bebecito pequeño. Hemos dejado las toallas junto a un muro, y nos hemos ido las dos a pasear, pero la marea empezaba a subir y a subir, y yo me daba cuenta de que si por donde nosotras estábamos ya llegaba a la pared del paseo, pronto iba a cubrir nuestras toallas.
He gritado durante media noche a mi hermana que teníamos que volver, y no me hacía caso, seguía andando sonriente, medio cubierta por el agua, sin volverse. Al final he conseguido arrastrarla hasta el paseo, y, corriendo delante de ella, la he llevado hasta las escaleras bajo las que estábamos colocadas. Ella seguía con la misma sonrisa inexpresiva sin hacer nada, y yo me he lanzado al agua a por los niños. Al fondo del todo, tumbado en la toalla, estaba en bebé envuelto en una tela blanquísima que me ha permitido verle. También sonreía. Con cuidado, lo he cogido y lo he ido sacando a la superficie. Luego he nadado hasta una puerta que había abajo, llevándolo rápido pero con cuidado. Me he metido por una puertucha de piedra, con escalones mohosos y pulidos por las olas. He subido hasta donde creía que no llegaría el mar, y he dejado al nene ahí. Seguía sonriendo y parecía que ha empezado a respirar, con lo que después de mirarle un momento, iba a volver a por Paloma, la niña. Pero en lo alto de la escalera se ha abierto una puerta, y ha salido una familia estrambótica con padres gordos como figuras de Botero, con pinta de oler mal y gritando (del estilo de aquellos de la Persicola, sí), y han mirado al niño como si se lo fueran a llevar.
Me he levantado, les he mirado con mi pinta más amenazadora -ya ves tú, empapada como estaba lo que iba a imponer- y les he dicho que como lo tocaran se atuvieran a las consecuencias. Me he dado la vuelta, y me he lanzado al agua de nuevo. Como estaba limpísima, al fondo se veía a mi sobrina con las manitas cruzadas, quieta y tumbada bajo el agua también. Mientras buceaba he mirado hacia arriba y ahí seguía mi hermana, sonriendo como una boba, asomada a la barandilla.
He cogido a mi sobrina y la he sacado a los escalones también. Cómo no, sonreía, pero la he agitado y se ha puesto a vomitar agua.
Y me he despertado.
Mi hermana mayor y yo estábamos en una playa, con su hija mayor y un bebecito pequeño. Hemos dejado las toallas junto a un muro, y nos hemos ido las dos a pasear, pero la marea empezaba a subir y a subir, y yo me daba cuenta de que si por donde nosotras estábamos ya llegaba a la pared del paseo, pronto iba a cubrir nuestras toallas.
He gritado durante media noche a mi hermana que teníamos que volver, y no me hacía caso, seguía andando sonriente, medio cubierta por el agua, sin volverse. Al final he conseguido arrastrarla hasta el paseo, y, corriendo delante de ella, la he llevado hasta las escaleras bajo las que estábamos colocadas. Ella seguía con la misma sonrisa inexpresiva sin hacer nada, y yo me he lanzado al agua a por los niños. Al fondo del todo, tumbado en la toalla, estaba en bebé envuelto en una tela blanquísima que me ha permitido verle. También sonreía. Con cuidado, lo he cogido y lo he ido sacando a la superficie. Luego he nadado hasta una puerta que había abajo, llevándolo rápido pero con cuidado. Me he metido por una puertucha de piedra, con escalones mohosos y pulidos por las olas. He subido hasta donde creía que no llegaría el mar, y he dejado al nene ahí. Seguía sonriendo y parecía que ha empezado a respirar, con lo que después de mirarle un momento, iba a volver a por Paloma, la niña. Pero en lo alto de la escalera se ha abierto una puerta, y ha salido una familia estrambótica con padres gordos como figuras de Botero, con pinta de oler mal y gritando (del estilo de aquellos de la Persicola, sí), y han mirado al niño como si se lo fueran a llevar.
Me he levantado, les he mirado con mi pinta más amenazadora -ya ves tú, empapada como estaba lo que iba a imponer- y les he dicho que como lo tocaran se atuvieran a las consecuencias. Me he dado la vuelta, y me he lanzado al agua de nuevo. Como estaba limpísima, al fondo se veía a mi sobrina con las manitas cruzadas, quieta y tumbada bajo el agua también. Mientras buceaba he mirado hacia arriba y ahí seguía mi hermana, sonriendo como una boba, asomada a la barandilla.
He cogido a mi sobrina y la he sacado a los escalones también. Cómo no, sonreía, pero la he agitado y se ha puesto a vomitar agua.
Y me he despertado.
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